Como si se tratara de la película Minority Report, esa donde a Tom Crouse lo persiguen los anuncios, y que nos parecía algo alucinante, cosa del futuro. Pues nos equivocamos, esta ya en el presente, no con ese despliegue tecnológico y cibernético que le dá el toque de ficción a la famosa película, sino con alto contenido de creatividad e ingenio, utilizando recursos de comunicación artísticos y originales.

Hace algunos años tuve la oportunidad de participar en el lanzamiento de Red Bull en Perú, fue una experiencia muy interesante porque precisamente la estrategia de comunicación se centraba en el BTL, técnica que en ese entonces recién tomaba cuerpo. Allí se utilizaba un Beatle VW con una lata sembrada en la parte posterior y los colores distintivos de la marca, seguramente lo recordarán porque era un espectáculo callejero donde todos volteaban la mirada para verlo pasar.

Pues ese es el Street marketing, estrategia que ahora toma fuerza en todo el mundo, como respuesta al alto costo de mantener una campaña publicitaria en los medios tradicionales. La técnica consiste en desarrollar un tema o concepto creativo y hacerlo rodar por las calles, previamente determina los puntos de concentración y circulación de nuestro público objetivo, horarios, días de la semana; al igual que cuando realizamos una simulación de compra de medios y nos interesa lo que arroja el rating.

Pues de eso se trata, no de capturar al televidente frente a su aparato, sino precisamente en el momento que se expone a la calle, cuando esta camino al trabajo, el club, la casa, etc. Este es el nuevo medio ambulante donde no puedes hacer zaaping, invita a participar, acercarse y hasta probar el producto, en un contacto directo y envolvente con el consumidor potencial; además por supuesto del importante ahorro de inversión publicitaria.

Un Mini transformado en una limusina con jacuzzi es la original propuesta de la agencia Dommo creative center para su cliente Mini. Mediante esta acción, la marca de automóviles quiere dar a conocer el Mini Lounge, un bar restaurante temático situado en Madrid. La limusina visitó el Salón del Automóvil de Madrid y se se transformó en una cubitera gigante, gracias a que la agencia llenó el jacuzzi con más de 2.500 hielos de metacrilato y botellas de Champaña.